Un grupo de inmigrantes haitianos que esperan cruzar la frontera de México a Estados Unidos han recurrido al baloncesto como una distracción de su precaria situación como refugiados.
«El equipo de baloncesto les ha ayudado a subir su autoestima, tener conversaciones y que se den cuenta de que pueden hacer algo», explica a Efe el director de la casa de acogida que alberga al equipo, Samuel Isaí Reyna Ruiz.
Lo que comenzó como dos aros en el patio del refugio se ha convertido en un respetado equipo de baloncesto que ahora compite en una liga local en Mataramos, una ciudad en la frontera norte de México.
(…)

Add Comment