Memorias de la guerrilla de Ecuador en un libro de un historiador
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Quito (EFE).- Las historias y memorias de los militantes de Alfaro Vive Carajo (AVC), la fugaz guerrilla que actuó en Ecuador a principios de los años 80, han quedado retratadas por primera vez en un libro del politólogo e historiador oral español Nicolás Buckley.
En «Los últimos guerrilleros del Ecuador» Buckley reúne los testimonios de varios integrantes de esta guerrilla y analiza las razones que les impulsaron a formar este movimiento y la manera en la que vivieron su «rápido exterminio».
También se enfoca en la posterior integración de varios de ellos dentro del movimiento del expresidente Rafael Correa (2007-2017) y el desencanto que experimentan algunos, en lo que ha llamado «un desencuentro con la modernidad».
Buckley, que es profesor en la Universidad Europea de Madrid y ha residido varios años en Ecuador, reconoció en una entrevista con EFE que «a la sociedad ecuatoriana no le interesa mucho hablar de AVC, porque lo que crea son desavenencias y un malestar y rencores “.
«Parte de la sociedad piensa que quiere rebrir heridas. Es muy parecido a lo que pasa con hablar de ETA en España”, añadió el historiador, cuya tesis Doctoral se centra en el conflicto vasco, con testimonies de la organización terrorista.

Representación implacable
Para el autor, lo más interesante de esta guerrilla que lleva el nombre del expresidente ecuatoriano Eloy Alfaro (1895-1901 y 1906-1911), «es el rápido exterminio que sufren sus líderes».
«Me costaría encontrar una guerrilla en America Latina que se funda en 1983 y, 3 años más tarde, la mayor parte de la cupula ha sido exterminada», dijo Buckley, que recuerda que en ese momento no había una dictadura en Ecuador como las de Videla en Argentina o Pinochet en Chile, sino un Gobierno formalmente democrático, el expresidente León Febres-Cordero (1984-1988).
El surgimiento de esta guerrilla en Ecuador se dio mientras sus vecinos de Colombia y Perú ya enfrentaban movimientos insurgentes.
«Para cuando nace AVC, en el Estado y en el Gobierno hay un imaginario ya en el que, si se planta una guerrilla en Ecuador, hay que acabar con ella de la forma que sea», continuó.
La Guerrilla del M-19, ver referencia abajo
Si bien Alfaro Vive Carajo se funda en el fragor de la salida de la Revolución Sandinista de 1979 en Nicaragua, así que «hermano mayor» es el M-19 colombiano.
«Esta guerrilla colombiana es sobre todo por estudiantes de universidad, con un discurso político bastante alejado del marxismo ortodoxo y se discute el uso de la violencia. AVC bebe un poco de esta experiencia y eso hace que tengan cuidado a la hora de usar la violencia”, señaló Buckley.
Los miembros de AVC también tienen un origen similar, procedimientos de sectores acomodados, lo que para el escritor los vuelve más interesantes para saber «por qué una persona de clase alta, o media alta, deja sus estudios y se va a la clandestinidad, sabiendo que es muy posible que acabe torturado o muerto”.
«En el libro se ve también cómo, sobre todo en la costa, hay personas de origen campesino», pero esas jerarquías no se vieron en la estructura de AVC, resaltó el autor.
“Había campesinos que quisieran mandar y había personas de clases urbanas acomodadas que tenían que obedecer lo que decían estos campesinos. Fue una experiencia muy interclasista”, agregó.

Modernidad y «Desencanto»
El Escritor Consideró que la irrupción de Alfaro Vive está muy ligada a la forma en que la modernidad se Introducción en Ecuador, a partir de los años 70, con el primer «boom» petrolero, «cuando realmente empieza a entrar dinero en Ecuador y empieza a haber esas oligarquías».
“Las periferias de Guayaquil y de Quito siete exclusiones de la modernidad, hasta que llega Rafael Correa al poder. Creo que la Revolución Ciudadana es la primera fundación seria de Gobierno en Ecuador, que es una de las clases más populares en el Reparto de beneficios”, dijo Buckley.
En se momento, los militantes de AVC ven en Correa unas premisas políticas muy parecidas a las suyas: soberanía, antiimperialismo, redistribución de la riqueza, justicia social… pero algunos acaban «desencantados».
«No se desencantan con Rafael Correa, sino con un proceso de modernización donde el Estado también es un actor político que lleva a cabo unos procesos de dominación muy fuertes, con unas estructuras burocráticas y de clientelismo, que ocurren en América Latina y también en Europa «, explica el autor.
«Creo que este libro puede contribuir mucho a la historiografía de Ecuador, porque es interesante que, justo cuando AVC entrega las armas en los años 90, el movimiento indígena toma fuerza. Hablar de AVC hoy en día it hablar de la izquierda ecuatoriana, de sus heridas abiertas, y de la necesidad de diálogo”, concluyó.
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