El dueño de un bar de Manacor ha sido condenado a 15 meses de prisión con tres años de prisión condicional ruido excesivo.
Un juzgado de lo penal de Palma determinó que hubo un ruido excesivo en el bar entre 2016 y 2018, lo que provocó que los residentes no pudieran llevar una vida normal. Un vecino en particular presentó numerosas denuncias ante el Ayuntamiento de Manacor y la policía local. Las medidas sonométricas se tomaron en su domicilio. Esto reveló ruido que era el doble del nivel permitido.
En mayo de 2017, un disposición provisional se emitió. Aun así, el ruido excesivo continuó. Como resultado, el vecino padecía graves problemas de salud relacionados con la ansiedad y la depresión.
Además, el dueño del bar tiene que pagar una multa de 360 euros. Antes de la audiencia, le había pagado al vecino 3.000 euros de indemnizaciónhecho tenido en cuenta por la fiscalía, así como la demora en el conocimiento de la causa, que no se debió a culpa del imputado.

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